Explicación
La defensa comienza por entender qué intenta conseguir el rival. La amenaza puede ser inmediata, como un jaque mate o la captura de una pieza, o estratégica, como dominar una casilla, avanzar un peón hacia la última fila para convertirlo en otra pieza o preparar una , un punto desde el que una pieza pueda penetrar en la posición. Una jugada defensiva evita o reduce ese resultado desfavorable.
Antes de responder, conviene separar la amenaza real de una impresión general de peligro. Hay que preguntar qué ocurriría si no se hiciera nada, qué pieza o casilla sostiene la idea rival y qué recursos forzados existen. Solo entonces se elige el método.
Métodos defensivos básicos
- Proteger o mover el objetivo atacado.
- Bloquear la línea por la que actúa una torre, un alfil o una dama.
- Cambiar una pieza atacante importante.
- Crear una amenaza propia que obligue al rival a detener su ataque.
- Preparar una que dé espacio y actividad a las piezas.
La mejor defensa no siempre es la más activa ni la más pasiva. A veces conviene contraatacar; otras veces, mantener una barrera, simplificar hacia un final defendible o entrar en . La calidad de la defensa depende de que resuelva el problema concreto sin crear uno mayor.
Confusiones frecuentes
Defensa y pasividad
Defender no significa limitarse a esperar. Una defensa puede proteger, intercambiar, bloquear, contraatacar o cambiar por completo el tipo de posición.
Fuentes
- 1.Chess Defense, Chess.com
- 2.The Winning Academy 12: Defensive Tragedies, ChessBase
