Explicación
Una oferta de tablas es una propuesta para terminar la partida sin ganador. El rival puede aceptarla o rechazarla. La partida y el reloj de ajedrez, que mide por separado el tiempo de cada jugador, continúan mientras no haya aceptación, por lo que ofrecer tablas no suspende el turno ni obliga al adversario a responder verbalmente.
En una partida presencial regida por las reglas oficiales, el momento correcto es después de realizar una jugada en el tablero y antes de pulsar el reloj. La oferta no puede incluir condiciones, no puede retirarse y permanece válida hasta que el rival la acepta, la rechaza de palabra, toca una pieza con intención de moverla o capturar, o la partida termina de otra forma.
Si se acepta, el resultado es . Según las reglas de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), ese acuerdo solo finaliza la partida después de que ambos jugadores hayan realizado al menos una jugada. En una planilla, la hoja donde se registran las jugadas, la oferta se marca con el símbolo (=). En línea se utiliza el botón o mecanismo indicado por la plataforma.
Una oferta no es lo mismo que una reclamación reglamentaria. Al reclamar , por ejemplo, se pide al árbitro, la persona que aplica las reglas del torneo, que compruebe una condición objetiva; el rival no necesita aceptar una reclamación correcta. Algunas competiciones restringen cuándo pueden ofrecerse o acordarse tablas.
Confusiones frecuentes
Oferta y reclamación de tablas
La oferta necesita aceptación del rival. Una reclamación correcta aplica una regla objetiva y puede terminar la partida sin ese consentimiento.
Ver términoLa oferta detiene el reloj
No. El reloj y la partida siguen hasta que el rival acepta o la partida concluye de otro modo.
