Explicación
Un torneo o partida ficticios existen en el registro, pero no en la realidad competitiva que ese registro afirma describir. Se crean o presentan resultados, participantes, fechas o partidas como si el evento hubiera ocurrido, aunque no se jugó o no se desarrolló de manera auténtica.
La falsificación puede buscar rating, la cifra que estima la fuerza competitiva, normas para títulos, es decir, resultados exigidos para obtener ciertos títulos, clasificación, premios u otra ventaja. Como los sistemas oficiales dependen de resultados comunicados por organizadores y federaciones, un registro inventado puede producir consecuencias más allá de las personas que lo fabricaron. Por eso FIDE incluye la participación deliberada en estas partidas o torneos dentro de las conductas de trampa.
No es lo mismo que una partida real. En el amaño, la competición existe, pero su resultado o desarrollo se manipula. En la ficción, el problema es que el acontecimiento competitivo representado no ocurrió genuinamente. Tampoco debe confundirse con una o una partida simulada de entrenamiento, que se presentan honestamente como creación o práctica y no como resultado oficial.
Uso y contexto
Puede ser una vía de , pero también afectar títulos, premios o registros sin cambiar un rating.
Confusiones frecuentes
Partida ficticia y partida amañada
La primera no ocurrió auténticamente como se registra. La segunda se jugó, pero su resultado o curso fue alterado de forma indebida.
Ver término