Explicación
Un ataque perpetuo es un mecanismo en el que un jugador puede renovar una amenaza contra el rey, una pieza valiosa u otro objetivo sin permitir que el rival se libere y continúe su plan. La secuencia forma un ciclo: cuando el objetivo se desplaza o la amenaza se responde, el atacante vuelve a crear esencialmente el mismo problema.
El jaque perpetuo es el caso más conocido, pero es más estrecho porque cada ataque es un jaque al rey. En estudios de ajedrez, posiciones compuestas como problemas para demostrar una idea, también aparecen persecuciones perpetuas de una dama o torre y amenazas repetidas de mate o promoción, cuando un peón llega a la última fila y se convierte en otra pieza. A menudo el bando que tiene menos piezas o peones usa este recurso como , una actividad que crea problemas al rival, para impedir que convierta su ventaja.
El término no constituye por sí mismo una regla de tablas. En una partida, las tablas se producen si se aplica una regla reconocida, normalmente la repetición de la misma posición: puede reclamarse en la tercera aparición y la quinta produce tablas automáticamente según las Leyes de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Si el defensor puede romper el ciclo sin perder, el ataque no es verdaderamente perpetuo.
Uso y contexto
El término aparece con especial frecuencia en estudios compuestos; en partidas prácticas suele describirse el mecanismo concreto como jaque perpetuo o repetición.
