Explicación
Un peón envenenado parece estar indefenso o ser fácil de ganar, pero capturarlo activa una respuesta que perjudica al capturador. El castigo puede ser inmediato, como perder la dama, recibir mate o sufrir una doble, una jugada que crea dos peligros a la vez, o puede consistir en quedar con el rey inseguro, piezas atrasadas o una posición difícil de defender.
El peón no tiene una propiedad permanente. Está envenenado solo dentro de una posición y una secuencia concretas. A veces se ofrece de forma deliberada para ganar , es decir, sacar piezas con rapidez, o para conseguir la , la capacidad de crear amenazas que obligan al rival a responder. Esas ventajas son la compensación recibida a cambio del peón.
Antes de capturarlo conviene mirar más allá de la primera recaptura. Hay que comprobar los jaques, capturas y amenazas del rival, la ruta de retirada de la pieza capturadora y el tiempo que se pierde al recoger el peón. Si la pieza puede escapar y la compensación rival no basta, el peón quizá no estaba envenenado.
Confusiones frecuentes
Peón envenenado y gambito
Un gambito ofrece material, normalmente en la apertura, para obtener actividad. El peón ofrecido puede ser envenenado, pero no todo gambito castiga de forma concreta la captura y no todo peón envenenado pertenece a un gambito.
Fuentes
- 1.Poisoned Pawn, Chess.com
