Explicación
Una amenaza indica lo que un jugador pretende hacer después si el rival no toma medidas. Puede anunciar mate, un ataque al rey sin defensa legal, una captura ventajosa, la promoción de un peón al llegar a la última fila y convertirse en otra pieza, una o el encierro de una pieza. Para ser real debe tener una consecuencia concreta y una continuación que funcione contra respuestas razonables.
Atacar y amenazar no son exactamente lo mismo. En sentido reglamentario, una pieza ataca una casilla cuando, según su movimiento, capturaría una pieza rival situada allí, incluso si no puede efectuar esa captura porque dejaría a su propio rey en jaque; ese ataque puede ser inocuo porque el objetivo está bien defendido. Una amenaza, en cambio, implica que permitir la idea causará un daño relevante. El jaque es un caso especial: ataca al rey ahora y debe responderse de inmediato, mientras que otras amenazas pueden ignorarse legalmente, aunque hacerlo sea malo.
Las amenazas fuertes restringen las opciones y ayudan a conservar la , la capacidad de plantear problemas que obligan a responder. La defensa puede impedir la idea, retirar el objetivo, cambiar al atacante o crear , una amenaza propia más urgente. En , el juego concreto de corto alcance, identificar la amenaza exacta evita defender algo equivocado.
Confusiones frecuentes
Ataque y amenaza
Una pieza puede atacar una casilla o pieza sin ganar nada. Hay amenaza cuando permitir la continuación provoca una consecuencia importante.
Fuentes
- 1.Glossary of Terms in the Laws of Chess, FIDE Rules Commission
- 2.Article 3: The Moves of the Pieces, FIDE Rules Commission
- 3.Forced Move, Chess.com
