Explicación
Una acusación temeraria o manifiestamente infundada de trampa atribuye una conducta grave sin contar con motivos aceptables para una sospecha razonable. Puede hacerse en público o en privado. El objetivo de la regla es proteger a las personas y a las investigaciones frente a afirmaciones dañinas basadas principalmente en emoción, rivalidad o especulación.
No toda denuncia que termina sin sanción es infundada. Una persona puede comunicar de buena fe observaciones concretas que justificaban una revisión, aunque luego las pruebas no alcancen para establecer . La pregunta relevante es si existía una base razonable en el momento de acusar, no si la denuncia consiguió finalmente una condena.
FIDE permite que un jugador o capitán informe en privado al árbitro o al responsable de controles durante la competición para que se observe la situación. En cambio, afirmar públicamente que alguien hizo trampa solo porque jugó por encima de su rating, la cifra que estima la fuerza competitiva, o difundir una alerta no interpretada de , puede carecer de fundamento suficiente. La tiene requisitos estadísticos y procesales propios y no nace de comentarios informales.
Confusiones frecuentes
Denuncia no probada
Que una investigación termine sin sanción no convierte automáticamente la denuncia en temeraria; importa la calidad de la base disponible al presentarla.
Sospecha responsable
Una sospecha concreta puede comunicarse confidencialmente al árbitro. La infracción consiste en acusar sin fundamentos aceptables, no en usar el canal de reporte de buena fe.
